martes, 20 de diciembre de 2011

Tips para evitar menstruaciones dolorosas

Contra el dolor:

Homeopatía. Si el dolor es muy intenso y constante, puede probar métodos alternativos. Acuda con un experto (jamás siga los consejos de otras amigas, en la homeopatía lo que le sirve a una persona puede no servirle a otra) y descubra qué sustancia puede ayudarle.

Actúe rápidamente. Si sabe que durante el primer día de su ciclo los dolores son insoportables, en cuanto experimente la menor molestia tome analgésicos. El Ibuprofeno es recomendado por ginecólogos en todo el mundo por su acción analgésica y antiinflamatoria. Respete siempre la dosis máxima y las contraindicaciones.

Nada de sal. Calcule aproximadamente 72 horas antes de que su menstruación inicie y disminuya -o elimínela, si puede- su consumo de sal. Cuando se está hinchada los cólicos menstruales aumentan, y la sal tiende a generar hinchazón. Si le cuesta mucho trabajo renunciar al sabor, reemplace la sal por especias.

Relajante uterino. Entre en la regadera y deje correr el agua caliente sobre su vientre; la hará sentir mucho mejor de manera inmediata: el calor relaja el útero. Para ahorrar agua y experimentar el mismo alivio, llene una bolsa de agua caliente y colóquela sobre el vientre, pero asegúrese de no quemarse la piel.

Para el síndrome premenstrual y flujo abundante:
Cambie de método anticonceptivo. Si su flujo es demasiado abundante o su menstruación dura más de cinco días, consulte a su ginecólogo para cambiar de método anticonceptivo. Algunas mujeres experimentan reglas menos abundantes y más cortas cuando utilizan el anillo vaginal en vez de la pastilla anticonceptiva.

Practique un deporte. Realizar varias veces a la semana una rutina de ejercicios puede ayudarla a eliminar no sólo los síntomas del síndrome premenstrual (SPM) sino los cólicos y dolores musculares que puede sentir durante su menstruación. En el primer día del ciclo es posible que necesite descansar del deporte, pero asegúrese de retomarlo en cuanto se sienta mejor.

Fuente: Estampas - El Universal.

martes, 13 de diciembre de 2011

Cuidado al querer operar su glúteos

Le ocurrió a la cantante mexicana Alejandra Guzmán, y sucede, también, en Venezuela. Inyectarse los glúteos para hacerlos lucir más grandes está poniendo en riesgo la salud de muchos. Dos especialistas advierten los peligros de esta práctica estética cada vez más frecuente.

Me inyectaron metacrilato, que es un cemento que se utiliza para pegar los huesos", le dijo Alejandra Guzmán a la periodista Cristina Saralegui, días después de salir del hospital donde estuvo recluida víctima de una infección que casi le cuesta la vida. La intérprete de Hacer el amor con otro nunca imaginó que intentar verse a gusto con unas "pompis" más voluminosas le haría padecer una de las experiencias más difíciles de su vida. "Esta infección estaba acabando conmigo. Fue un proceso muy largo. Lo peor es que yo no sabía lo que estaba haciendo. Me dejé llevar y nunca le consulte a mi médico", mencionó entre lágrimas frente a las cámaras de televisión.

En Venezuela son muchas las personas que están pasando por una situación similar a la vivida por la rockera azteca como consecuencia de la inyección en los glúteos de lo que los médicos llaman "sustancias no reabsorbibles", líquidos artificiales de distinto tipo que se mantienen en los tejidos como cuerpos extraños y que el organismo puede rechazar con consecuencias indeseables para la salud, la principal de ellas infecciones.

El infectólogo Alfonso Guzmán, especialista del Centro Médico de Caracas, está alarmado. "Normalmente atendemos pacientes con complicaciones causadas por procedimientos estéticos y la colocación de inyecciones en la zona de los glúteos se ha vuelto una de las causas más frecuentes. Antes veíamos entre tres y cuatro casos por año. Ahora vemos dos o tres cada semana. Lo más preocupante es que, para nosotros, estos procedimientos son un misterio porque usualmente no son realizados en centros médicos sino en centros estéticos, desde peluquerías hasta gimnasios, y eso hace que no exista ningún tipo de supervisión del Ministerio de Salud y que los sitios no tengan las condiciones idóneas. Además, quienes colocan las sustancias muchas veces no tienen información avalada científicamente y lo peor es que el público no está informado de lo que están colocándole. Los pacientes que se presentan en nuestras consultas no saben qué les pusieron en su cuerpo y se escudan diciendo que lo hicieron recomendados por un amigo al que le había ido muy bien".

Líquidos peligrosos
Desde colágeno y parafina hasta aceite mineral o silicona, son varias las sustancias colocadas en muchas de estas sesiones. Algunas están autorizadas; de otras, simplemente, no hay datos suficientes. "En términos generales, algunas están aprobadas por la FDA (oficina reguladora de alimentos y fármacos de Estados Unidos) para ciertos fines médicos, pero su uso se extrapola a la zona de los glúteos sin que sus beneficios estén comprobados -indica José Francisco Ochoa, miembro de la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica, Reconstructiva, Estética y Máxilofacial. Por ejemplo, hay un derivado del ácido láctico que está diseñado para utilizarse como relleno para personas que tienen atrofia grasa en la cara. Como ya está autorizado, muchos lo compran y lo inyectan en otra área, sin saber el riesgo que puede correr el paciente. También está el tema de las cantidades. Algunos aplican colágeno, que es útil y está aprobado en muchos casos estéticos. Sin embargo, cuando lo haces para aumentar el volumen de un glúteo tienes que poner entre 300 y 400 centímetros cúbicos. Eso es muy peligroso. Por último, hay que mencionar los casos de personas inescrupulosas que recurren a componentes de procedencia dudosa que pueden haber sido preparados sin ningún tipo de control o, peor aún, que resultan peligrosos, como la parafina o el metacrilato, por ejemplo".

De hecho, el metacrilato que le pusieron a la cantante Alejandra Guzmán no es más que silicona líquida, "familia del componente de la llamada pega loca", según refiere el doctor Ochoa, quien insiste sin embargo en que, independientemente de las sustancias, el peligro de las inyecciones para aumentar el volumen del glúteo radica en el procedimiento en sí mismo. "Hay que diferenciar el implante de una prótesis glútea de lo que la gente conoce como implantes de glúteos que, usualmente, son inyecciones de sustancias variables. Cuando colocas una prótesis, su contenido artificial está metido dentro de una cubierta y, por lo tanto, no hay riesgo de que el material salga o se disemine por el cuerpo. Incluso, si se echa a perder la prótesis o el organismo la rechaza, el cirujano sólo tiene que abrir la zona y retirarla. Cuando inyectas una sustancia, la situación es bastante más complicada porque quien inyecta lo hace a ciegas, sólo ve hasta donde llega la aguja sin saber si colocó el material en el músculo, en la piel o en el tejido graso. Como consecuencia, la sustancia puede migrar a un lado distinto a donde fue colocada y generar reacciones adversas, la más común de ellas la infección. Lo peor es que si la zona se infecta, por lo general, el problema se expande y no hay manera de sacar el material, salvo que se eliminen quirúrgicamente todos los tejidos que lo contengan".


Pieles que erupcionan
¿Se imagina tener la nalga totalmente cubierta por heridas similares a volcanes de las que brotan pus permanentemente? Esta ruda imagen es una de las secuelas visibles que pueden dejar los problemas médicos de los implantes de glúteo. "Generalmente son infecciones que se manifiestan mediante abscesos localizados o fístulas -señala el doctor Ochoa. Como el material es rechazado por el organismo, el cuerpo trata de expulsarlo como pueda y se generan especies de forúnculos con múltiples bocas de salida por toda la zona afectada. Debido a la infección, esas fístulas o abscesos secretan líquido con la sustancia colocada además de material purulento". Tres complicaciones son las más comunes en las consultas, según refiere el doctor Guzmán, quien aclara que, por lo general, "no comprometen la vida del paciente, aunque son muy molestas":

1. Agudas por bacterias comunes "Son bastante aparatosas en el momento en que se inician porque dejan señales muy llamativas en la piel: se inflama la zona, se enrojece, sale pus, pero pueden ser tratadas relativamente fácil con antibióticos orales, aunque algunas veces son más resistentes y el paciente tiene que recibir tratamiento endovenoso".

2. Infecciones por micobacterias "Las micobacterias son familia de los gérmenes que producen tuberculosis. Este grupo de pacientes tiene que recibir tratamiento con múltiples antibióticos y por tiempo muy prolongado, a veces durante seis meses o un año, lo cual representa un costo muy importante además de que implica enfrentar los efectos adversos en el organismo que producen estos fármacos tan potentes".

3. Reacciones inflamatorias idiosincrásicas. "Como médico no sabes a quién le van a dar y a quién no, porque dependen del sistema inmunológico de cada paciente. Simplemente son la respuesta de rechazo del organismo ante el cuerpo extraño. Lo peligroso es que pueden ocurrir en cualquier momento después de colocado el implante, incluso tres, cinco o seis años después de aplicada la inyección. Sus síntomas incluyen inflamación de la piel, enrojecimiento, endurecimiento y mucho dolor. Ésta es la complicación más difícil de enfrentar, porque una vez inyectada la sustancia que produce la reacción no hay forma de sacarla del organismo, por lo que la reacción inflamatoria será recurrente a lo largo de toda la vida. En esos casos, los pacientes recibirán tratamientos inmunosupresores para tratar de reducir la inflamación cada vez que aparezca, incluyendo esteroides derivados de la cortisona, con todos los efectos adversos que ello significa".

A esto hay que sumar los efectos psicológicos. Quien se somete a un tratamiento estético busca mejorar su apariencia física, por lo que sufrir daños tan palpables a la vista suele golpear duramente la autoestima del afectado. "A veces los pacientes terminan deformados en esa zona, lo que les trae problemas sociales gravísimos o terminan anulando su vida sexual porque no se atreven a quitarse la ropa frente a sus parejas. Yo he atendido en mi consulta mujeres bellísimas que ahora ni siquiera se animan a ir a la playa porque estas infecciones dejan a la piel botando líquido permanentemente. También traté una maestra que cada vez que se sentaba mojaba la ropa porque su cuerpo estaba tratando de expulsar lo que le introdujeron".

¿Hay salida?
En principio, el panorama no es nada alentador porque muchos de estos pacientes tienen que ser operados para tratar de revertir el daño causado por las infecciones que dejaron las inyecciones. "Cuando se forman abscesos tan grandes -apunta el infectólogo Guzmán- hay que ingresar a los pacientes a quirófano para hacer drenajes y sacar el pus de la zona. Además, hay cirujanos que recurren a la liposucción para tratar de retirar el material que se implantó a partir de la ubicación de las bolitas de grasa o aceite que se forman en el área inyectada. Sin embargo, estos procesos no suelen ser totalmente exitosos porque la sustancia está diseminada".

La cantante Alejandra Guzmán fue ingresada a pabellón siete meses después de colocarse las inyecciones en sus glúteos y luego de someterse a un agresivo tratamiento de antibióticos. "Esta infección estaba acabando conmigo -aseguró. Se llevó muchos tejidos, gracias a Dios me salvaron músculos y ligamentos... Me sacaron grasa necrosada (es decir, muerta) con fibromatosis (tumores) y gran parte de mis tejidos. Mis nalgas están allí porque los médicos lograron salvar mis músculos".

"En algunos casos las infecciones son tan grandes que dañan piel, tejido subcutáneo y los músculos donde se hizo el implante -comenta el doctor Ochoa. Como la sustancia no puede retirarse completamente, en esos casos hay que extirpar toda la zona afectada, como si se tratara de una mastectomía por cáncer".

El cirujano aclara, sin embargo, que no todo está perdido y puede reconstruirse la parte del glúteo que haya sido amputada. "Cuando se quita piel, tejido o músculo está eliminándose el volumen, que era precisamente lo que la persona buscaba al hacerse un implante. Por eso, luego de haber extirpado el pedazo y habiendo vencido la infección, el siguiente paso es modelar nuevamente la zona con prótesis u otras alternativas que le devuelvan una apariencia saludable".

El uso de grasa del paciente (o lipoinyección) es uno de los métodos recientemente utilizados. "El procedimiento es muy exitoso, porque la grasa corporal difícilmente será rechazada por el organismo y, por lo tanto, tiene un alto chance de pegar. Con la grasa puede lograrse buen volumen. Dependiendo de las reservas del propio paciente, pueden extraerse y colocarse 300 centímetros cúbicos de grasa por cada sesión quirúrgica. Por lo general, suelen requerirse de tres a seis intervenciones para lograr el tamaño adecuado. El postoperatorio suele ser sencillo. A las tres semanas el paciente está recuperado".

Pese al optimismo, el especialista advierte que el proceso puede llevar tiempo y la reconstrucción siempre estará limitada por el daño causado. "Yo tengo una paciente con la que he estado trabajando durante tres años y aún no hemos resuelto el problema".

A mover la colita
En un país en el que la belleza es un símbolo nacional, muchos toman la vía rápida para verse esbeltos. Sin embargo, los médicos insisten en que en el caso de los glúteos hay mejores caminos que el de la cirugía. "A diferencia de las mamas, los glúteos son músculos que están en constante actividad. Nos sentamos en ellos, caminamos con ellos. Por eso, someterlos a la colocación de una prótesis es algo más delicado, que exige un proceso post operatorio más riguroso y puede suponer complicaciones", apunta Ochoa. "Quien quiera aumentar el tamaño de sus glúteos puede ejercitarse en el gimnasio y con un buen entrenamiento puede obtener, en pocos meses, una hipertrofia muscular equivalente a una prótesis de 300 cc".

Fuente: El Universal.

jueves, 1 de diciembre de 2011

ONU preocupada por financiación del sida

La OMS, la Unicef y Onusida señalan "progresos extraordinarios" de la lucha mundial contra el VIH-sida en los últimos años, pero se dicen preocupadas por la disminución de la financiación de los programas a raíz de la crisis, en un informe conjunto publicado el miércoles.

La víspera del Día Mundial de lucha contra el Sida, el informe de las tres organizaciones de la ONU indica que "la incidencia mundial de la infección del VIH se ha estabilizado", y en muchos países con epidemias generalizadas ha empezado a disminuir.

El número de personas que reciben tratamiento antirretrovírico sigue aumentado y alcanzaba a fines de 2010 los 6,65 millones, agrega el informe.

Señalando que el año 2011 se ha caracterizado por un "nuevo impulso político" y por "avances científicos importantes", el informe fija para 2015 el objetivo de "cero nueva infección de VIH, cero discriminación y cero fallecimiento debido al sida".

En un informe inicial, Onusida dio cuenta la semana pasada de un número récord de 34 millones de personas que vivían con el VIH en el mundo en 2010, principalmente a raíz de un mejor acceso al tratamiento, lo que ha contribuido a reducir el número de muertes y ha alentado la esperanza de un posible fin de la pandemia.

Fuente: ÚN

viernes, 25 de noviembre de 2011

NO a la violencia de género

La mitad de los homicidios contra mujeres son cometidos por sus parejas, según la Organización de Naciones Unidas. Este 25 de noviembre el mundo conmemora el Día internacional para eliminar la violencia contra la mujer, un fenómeno que no cesa en Venezuela y por el que se han registrado casi 100 mil denuncias nada más en 2011.

"La violencia contra las mujeres y las niñas persiste sin disminución en todos los continentes, todos los países y todas las culturas, con efectos devastadores en la vida de las mujeres, sus familias y toda la sociedad. La mayor parte de las sociedades prohíben esa violencia, pero en la realidad frecuentemente se encubre o se tolera tácitamente". La devastadora frase pertenece al Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, y demuestra que el maltrato de género es una epidemia universal a la que no parece encontrársele cura.


De acuerdo con estimaciones de la ONU, una de cada tres mujeres sufrirá en algún momento de su vida alguna agresión física o psicológica. Además, "según unas estadísticas del Banco Mundial, las mujeres entre 15 y 44 años, corren un riesgo mayor de ser violadas o de padecer violencia doméstica que de enfermarse de cáncer, sufrir accidentes de automóvil, pasar por una situación de guerra y enfermarse de malaria ", reseña el folleto informativo del ente internacional disponible en www.un.org.

El machismo y la impunidad, así como el miedo de las víctimas a represalias son tres de los factores que mantienen vivo este monstruo de mil cabezas que no distingue raza, nivel educativo ni clase social. "Un estudio de la OMS en el 2005 basado en datos de 24.000 mujeres en diez países observó que entre el 55% y el 95% de las mujeres víctimas de abuso físico por parte de sus parejas nunca se habían puesto en contacto con la policía, una ONG o algún refugio para pedir ayuda. El estigma y el miedo impiden que las mujeres recurran a buscar ayuda e indemnizaciones", se lee en el mismo website.

En Venezuela, la violencia de género es un delito y se aprobó en 2007 la Ley orgánica sobre el derecho de la mujer a vivir una vida libre de violencia, que contempla severas penas de prisión a aquellos que maltraten física o psicológicamente a una dama, además de un sistema institucional para recibir y procesar con carácter prioritario las denuncias por estos casos.

Según la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, 95.087 mujeres han acudido en 2011 a los despachos dispuestos por el Ministerio Público en todo el país para denunciar algún tipo de agresión, aunque más de la mitad de esas denuncias se formularon en Caracas. Ortega aseguró que se ha dado "respuesta efectiva en 60% de los casos", según reseña una nota de prensa enviada por el ente oficial a finales de octubre en la que se agrega que existen 43 fiscalías con competencia exclusiva para atender estos delitos y que "desde el mes de enero a agosto de este año, el Ministerio Público ha solicitado 91.698 medidas de protección a favor de la mujer", muchas de ellas acumuladas de años anteriores.

Pese al balance oficial, organizaciones no gubernamentales señalan que las acciones oficiales no ha sido muro de contención suficiente para detener este problema. Estimaciones de Amnistía Internacional indican que en el país cada 15 minutos una venezolana es golpeada o vejada, mientras otras ONG como el Observatorio Venezolano de los derechos de las Mujeres advierten que por cada caso denunciado hay 10 que no se reportan.

Cuando se conmemora el día internacional para erradicar la violencia contra la mujer, parece claro que hay mucho por hacer. Así lo dijo Ban Ki Moon en un informe sobre el tema presentado en 2006: "La violencia contra la mujer es una forma de discriminación y una violación de los derechos humanos. Causa sufrimientos indecibles, cercena vidas y deja a incontables mujeres viviendo con dolor y temor en todos los países del mundo. Causa perjuicio a las familias durante generaciones, empobrece a las comunidades y refuerza otras formas de violencia en las sociedades".

Fuente: Estampas - El Universal.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Evitar el piojo

El inicio escolar trea un reto para los padres y representantes, evitar que su hijo se contagie de piojos. El mal resulta frecuente en los colegios. Éstas pueden ser medidas en contra del padecimiento.

La doctora en pedriatría, Solange Fermín, dice que el aseo personal, la revisión periódica y el recogido del pelo largo constituyen tres maneras de proteger a los más pequeños para que no sean víctimas del parásito.

Conocida como pediculosis capitis, este contagio sucede por igual en varones que en hembras, sólo que las niñas se hacen más vulnerables al llevar regularmente el pelo suelto.

Lo ideal es que los mayores revisen a diario la cabeza de los niños. Si las ocupaciones adultas dificultan la periodicidad de esta labor, Fermín aconseja hacerla una vez a la semana, por lo menos.

Fuente: Estampas - El Universal.

jueves, 27 de octubre de 2011

La píldora cambia los recuerdos

Aquellas que toman la píldora recuerdan sólo lo esencial de un evento pasado, las que no lo hacen registran más detalles del mismo acontecimiento. Es el resultado de lo que se ha publicado como "el primer estudio sobre el impacto del anticonceptivo hormonal en la memoria". El mismo fue llevado a cabo por especialistas pertenecientes a la Universidad de California en Irving, Estados Unidos, según lo reseña el sitio web www.bbcmundo.com

Para llegar a esta conclusión, los investigadores estudiaron el comportamiento de dos grupos de damas; uno conformado por las que tomaban el fármaco y el otro por las que no lo hacían y estaban experimentando sus ciclos hormonales naturales. A ambos grupos se les presentó fotografías de un accidente, imágenes que fueron acompañadas por un audio que narraba lo ocurrido. Una semana después se llamó a las participantes de los dos objetos de estudio; las féminas que estaban tomando la píldora (incluyendo las que apenas tenían un mes en tratamiento) recordaron lo más significativo del incidente, las que no lo estaban haciendo lograron recordar detalles más específicos del mismo, como ciertos objetos.

Los científicos involucrados con el experimento señalaron que el resultado tenía lógica, ya que la píldora, al parecer, incrementa la zona cerebral encargada de la habilidad de procesar emociones. A todo esto se suma el hecho de que el estrógeno (hormona producida por los ovarios) tiene una considerable influencia en la forma en la que las mujeres recuerdan los eventos emocionales. Así lo comentó Pauline Makio, experta en memoria y funcionamiento cerebral de la Universidad de Illinois, Chicago. El tema seguramente será ampliado gracias a nuevas investigaciones en las que también se explique porqué los hombres -al igual que las damas que toman la píldora- recuerdan sólo lo esencial de un evento, a diferencia de las que no toman, propensas a sufrir con mayor facilidad de estrés postraumático.

Fuente: Estampas - El Universal.

martes, 11 de octubre de 2011

Sanar con psiconeuroinmunología

Tal como señala R. Bayés en su trabajo "Psiconeuroinmunología, salud y enfermedad", publicado en 1994 en los Cuadernos de Medicina Psicosomática y Psiquiatría de Enlace, Nro. 30, "durante muchos años se ha estudiado el sistema inmunitario como si se tratara de una organización autónoma, independiente del cerebro, y no es sino hasta fechas relativamente recientes que se han ido descubriendo, cada día en mayor número, vías anatómicas, fisiológicas y bioquímicas que conectan los sistemas inmunitario, nervioso y endocrino, a la vez que se ha empezado a contemplar la interacción de los tres sistemas -y no las respuestas aisladas de cada uno de ellos- como el elemento esencial de la adaptación del organismo humano al ambiente".

Así, en palabras de Metalnikov, los científicos se topan con que "la inmunidad presenta un problema no solo biológico y fisicoquímico sino también psicológico". El estrés inducido en pruebas de laboratorio en animales o seres humanos, o experimentado por causas vivenciales internas, impacta el sistema inmune y lo hace más vulnerable a perder sus mecanismos naturales de defensa contra virus, infecciones, tumores benignos o malignos.

En este sentido, la doctora Marianela Castés Boscán, química/inmunóloga, PhD en Inmunología por la Universidad de París VII y el Instituto Pasteur, vicepresidenta de la Sociedad Venezolana de Psiconeuroinmunología y directora de Creando Salud afirma que "La Psiconeuroinmunología no es medicina alternativa; nosotros jamás ponemos a los pacientes a escoger entre hacerse quimioterapia o hacerse psiconeuroinmunología; simplemente es un cambio de paradigma, una forma nueva de repensar la salud y la curación, en términos de los conocimientos que nos brinda esta disciplina donde los tratamientos son una parte de la ecuación, pero el protagonismo que juegue la persona en su proceso de curación y de mantenimiento de la salud es también importante".

Aval de publicaciones médicas
Una muestra de los avances que dan cuenta del impacto de la psiquis y emociones sobre el sistema inmune y endocrino, en una relación de ida y vuelta, es la presencia desde 1987 de la revista científica Brain, Behavior and Immunity, que se ocupa específicamente de los avances en esta materia.

También, en este histórico año, un editorial de la revista
The Lancet impactó la comunidad médica al divulgar que "La investigación de los vínculos existentes entre el psiquismo y la inmunidad posee tres importantes consecuencias clínicas: posibilidad de que los tratamientos psicológicos puedan usarse como terapéuticas de apoyo para debilitar la respuesta inmunológica tanto en enfermedades amenazadoras para la vida como en trastornos menos graves; posibilidad de que tales tratamientos puedan usarse, igualmente, para mejorar la actividad del sistema inmunitario, particularmente, en grupos especialmente vulnerables; y, finalmente, clarificación de la importancia de la protección que es capaz de proporcionar un enfoque positivo de la existencia".


Venezuela: avances y liderazgo

Pionera también en avances en esta materia, se iniciaron desde 1994 talleres para ofrecer estos conocimientos al público en general y la comunidad médica, con la idea de que la Psiconeuroinmunología se convirtiera en una nueva herramienta para obtener salud. La doctora Marianela Castés, quien impulsó la creación de la Sociedad Venezolana de Psiconeuroinmunología (SVII) y fue su presidenta hasta fecha reciente -hoy es presidenta honoraria- comenzó a realizar estas jornadas, que hoy cuentan con una realización mensual.

Además de estas actividades, en el país existe un diplomado en Psiconeuroinmunología, de la que ya se está graduando la primera cohorte, auspiciado por la Sociedad Venezolana de Psiconeuroinmunología y la Asociación Civil Creando Salud, en la que participan no solo alumnos de Venezuela sino de otros países latinoamericanos y europeos.

"Formamos parte de la Federación Latinoamericana de Psiconeuroinmunología, además de que participamos en su fundación. Yo diría que junto a Venezuela, otros países latinoamericanos ejercen liderazgo regional en esta materia, como Uruguay, Perú y Argentina", añade la doctora Castés.

Un camino personal
"En 1992 tuve un proceso de enfermedad, un fibroma y eso condujo a que me hicieran una cirugía y una histerectomía. Esto es algo muy banal que pasa mucho a todas las mujeres, pero yo hacía poco tiempo me había realizado exámenes y todo estaba perfecto... Durante ese último año tuve un problema personal, con una gran carga emocional, que manejé bastante mal, con mucha rabia, desesperanza, tristeza y soledad. Al cabo del año se desarrolló ese fibroma. Hice la relación, lo que llaman los psicólogos el click, de que ese fibroma tenía nombre y apellido, y que era debido a ese evento estresante que había vivido. Entonces me puse a estudiar, a investigar y por esa vía encontré la Psiconeuroinmunología", confiesa la doctora Castés.

Luego de aplicar estos conocimientos a su propio proceso de salud, la fundadora de la SVI comenzó a diseñar varios talleres para compartir su descubrimiento con otras personas, como Psiconeuroinmunología o cómo apropiarse del sistema inmune y Biología de las creencias. Además de estas actividades mensuales, una vez al año realizan una semana de "inmersión total" en los Altos Mirandinos, para personas con enfermedades de alto riesgo y sus familiares, en las que dan apoyo un equipo de psicólogos, psiquiatras, especialistas en nutrición, en terapias corporales, e inmunología.

Fuente: Estampas - El Universal.